Entrevista a Francisco Ruiz Salmerón: El Mar Menor de los Niños (proyecto educativo)

Francisco estuvo en uno de los talleres del proyecto COASTAL junto con tres alumnos (Lázaro, Iván y Laura). Nos transmitieron su energía y entusiasmo por el Mar Menor, que queremos ahora compartir a través del blog.

Proyectos como éste son un ejemplo de educación y concienciación ambiental hecho realidad, y reflejan la importancia de concienciar a la sociedad en todos los niveles educativos, tal y como se comentó en varios de los talleres del proyecto.

Creemos que la promoción de este tipo de iniciativas es claramente una de las soluciones más eficaces a largo plazo a los problemas del Mar Menor.

No les podemos pedir que sustituyan a los científicos en su responsabilidad de entender el problema y de buscar las mejores soluciones, ni a los representantes de los distintos sectores en su trabajo de entenderse mutuamente y llegar a acuerdos… pero sí podemos pedirles que nos inspiren con su imaginación, inocencia, entusiasmo y amor a la naturaleza y al entorno.

El Mar Menor de los Niños está en facebook y en twitter.

Cuéntanos algo sobre ti

Me llamo Paco y aunque he sido Fisioterapeuta casi toda mi vida, la cuestión por la que me entrevistáis es mi labor actual como maestro. Siempre me ha gustado estudiar y aprender, así que tras ser Fisioterapeuta en la Consejería de Educación, trabajando con niños con discapacidad, me decidí estudiar Magisterio.

Como tenía la Licenciatura de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, hice las menciones de Educación Física y Primaria y posteriormente me habilité también como especialista de inglés y de francés. Hace tres años y unos pocos meses me saqué la plaza y me fui al Colegio Público La Asomada. Allí tengo una familia educativa de compañeros con los que viví muchas cosas como Fisioterapeuta educativo y aprendí de maestros de toda la vida, así que este es mi cuarto año.

El lema de este colegio es “La Asomada es especial”, y doy fe que así es. El alumnado es diferente, porque estamos lejos de la ciudad de Cartagena y vienen de diversa procedencia y nivel sociofamiliar. Es un maravilloso cóctel de ingredientes para hacer de cada día un reto el enseñar y que nuestro alumnado aprenda, se divierta y conviva con modelos de comportamiento positivos.


 Resume brevemente el proyecto

Al fin y al cabo es un proyecto de sostenibilidad para garantizar el futuro del legado del Mar Menor a las próximas generaciones. Se trata de promover una visión ecosostenible del conjunto de La Manga y del Mar Menor como un enclave único en el mundo y con muchas posibilidades para que sea el lugar idílico para pasar unas vacaciones, pero en armonía con la naturaleza. Mediante una batería de más de 212 propuestas, se pretende solucionar y rediseñar en positivo los servicios, infraestructuras y posibilidades del ecosistema que constituye el Mar Menor y todo su territorio adyacente.


 ¿Cómo empezó este proyecto?

Los niños y niñas de la primera promoción, que tuve la suerte y el honor de tutorizar entre 2016 y 2019, iban a realizar una excursión a Los Nietos. Para ello íbamos a andar unos 35 minutos desde nuestro CEIP hasta la estación de tren, posteriormente coger el tren de FEVE y luego pasar un día estupendo en la orilla y alrededores, jugando y mojando los pies o lo que la climatología dispusiera. Como unos días antes de ese martes 29 de mayo de 2019 habían comenzado a llegarnos, a los dos tutores, noticias del mal estado de Los Nietos y Los Urrutias y las protestas de los vecinos, tuvimos que cancelar la excursión con la consiguiente desilusión de los niños… Tras visitar la Asamblea Regional en lugar del Mar Menor, decidí que se merecían una explicación y comenzamos a ver imágenes y vídeos referidos a qué había pasado en nuestro pequeño mar. El interés y la motivación fue creciendo… Teníamos tiempo al ser el final de curso y tener los temarios ya terminados, y además les atrajo mucho la idea de investigar más y de poder escribir una carta a nuestros políticos, emulando el sistema de participación ciudadana que permite la Asamblea Regional o cualquier otro Parlamento.

Tras dos o tres semanas se habían hecho una cantidad de propuestas muy atractivas y positivas que daban una visión ideal del Mar Menor y también de La Manga. Este alumnado se había volcado con sus familias, vecinos, personal del centro y con su propia imaginación, creando más de un centenar de visiones fascinantes para rejuvenecer nuestro tesoro regional y convertirlo en un Parque Natural realmente protegido.

¿Qué han aprendido los niños a lo largo del proceso?

Los niños han aprendido muchas cosas:

Han aprendido que “la unión hace la fuerza”, porque antes eran más conflictivos y a partir de este proyecto, comenzaron a funcionar de manera más cohesionada y solidaria.

También descubrieron que dentro de cada uno de nosotros hay “estrella”, es decir, que puedes triunfar o realizar creaciones e ingenios innovadores, si te lo planteas y llevas el trabajo previo y el tesón que ello requiere hasta el final. El mundo no se divide en perdedores y ganadores, ni en vencedores y vencidos.

Se han tenido que convertir en portavoces de su proyecto y han mejorado mucho su expresión oral y han ganado seguridad, confianza y responsabilidad. Incluso han usado cámaras y micrófonos en clase y eso les ha hecho madurar y desarrollar todas sus capacidades.

También han descubierto la responsabilidad que conlleva el tener un proyecto que defender, han visto que podían alcanzar un éxito “profesional”,… ha sido impresionante. No me había planteado antes todo lo que realmente han aprendido.

¿Cómo se podría replicar vuestra iniciativa en otros centros educativos?

En cada colegio se trabaja en cada año académico con multitud de proyectos y todos son brillantísimos. Aunque parezca que yo he hecho algo fuera de lo común, diría que la coyuntura y la suerte, han hecho que haya salido un proyecto maravilloso de ideas “ciudadanas” realizadas por niños, desde un colegio público humilde y con relación a un ecosistema muy dañado que requería de personas que le brindaran atención.

Nuestra historia tiene un inicio (la excursión fallida), un nudo (el éxito de las propuestas a nivel social y político) y un desenlace, por determinar, pero que bien podría ser la muerte masiva de peces o el final de este nuevo curso que empezamos hace dos meses.

Desde hace ya unos meses, funciona Teachers for Future Spain, que es una organización de maestros y profesores con ganas de trabajar en la lucha contra el Cambio Climático y para evitar el daño a nuestros ecosistemas y medio ambiente. Iniciativas como ésta son realmente brillantes y necesarias para poder trabajar unidos y con  objetivos comunes que se trabajen troncalmente y con los que luego se pueda ir actuando a nivel local.

Cualquier maestra o maestro puede desarrollar un proyecto de carácter medioambiental o de servicio a la Comunidad. Nosotros nos dejamos llevar por la ilusión y por la grandiosa imaginación de esta clase mágica.

¿Habéis encontrado obstáculos para llevar a cabo vuestro proyecto?

Los obstáculos han sido más bien a la hora de poner en marcha alguna de las ideas que proponemos!

Algunas de esas ideas hoy son muy evidentes, pero cuando salieron en junio de 2018, podían parecer una locura: que se limitaran los cubiertos de plástico, que la gente fuera a playas con tupper y no usara papel de aluminio, que se hicieran supermercados a granel en La Manga para evitar residuos que se volaran,…

En las visitas de políticos, hubo una persona de un partido que comentó que se habían subrayado muchas ideas para poner en marcha en el ámbito del Turismo, lamentablemente luego nunca supimos cuáles o si están en marcha, o si se han hecho.

Otro político de otro signo, les dijo a los niños que sus ideas estaban encuadernadas y que se iban a presentar a la Ministra de Transición Ecológica. Posteriormente no me consta que le hayan llegado o no nos lo ha notificado, pero si la intención era esa, pues bravo.

Lo que no me gustaría pensar es que unos políticos u otros hubiesen sido capaces de decir algo a los niños que no fuera verdad o que les hubieran mentido. Si eso ocurriera y yo lo supiera, no me sentaría nada bien; por eso quiero pensar que todas esas muestras son sinceras y reales, pero… en realidad no hay confirmación de que ninguna idea como tal se haya llevado a cabo y que hayan dicho que son de nuestro proyecto.

El protagonismo se lo merecen los niños y no creo que cueste tanto haberles reconocido su actuación con una pequeña inauguración de un tramo de vía verde o de un jardín de arbustos y árboles para frenar riadas. 

Sí es cierto que hemos participado en el proyecto COASTAL, también se han debatido sus ideas en el proyecto turístico europeo E-azul y el anterior Director General de Carreteras, Puertos y Comunicaciones pidió las ideas para analizarlas en la iniciativa de LaManga365.

Más recientemente, se ha anunciado como medida de choque que se iban a crear acuarios de reproducción de especies en peligro. Esta idea nunca antes la había visto en otro sitio que no sea en el proyecto de los niños, que promovían un Aquarium de la Universidad para proteger especies, reproducir las que estuvieran en peligro de extinción y analizar las aguas de nuestros dos Mares.

Yo creo que el germen de El Mar Menor de los Niños está en una gran parte de la sociedad murciana y cartagenera y de esas ideas han brotado raíces en muchas personas, ¡por suerte! Ser parte del imaginario universal de esta tierra, ya es un gran premio y reconocimiento.


 ¿Creéis que vuestro mensaje está llegando a la sociedad y a las administraciones públicas?

Como decía, me gustaría que los responsables fueran más claros y dijeran: “Sí, vamos a hacer estas ocho propuestas”; o bien, “Pues solamente podemos poner en marcha por ahora esta otra”. Pero de esta forma tengo la impresión de que no va a pasar nada en mucho tiempo.

Yo les decía a los niños de la primera promoción, que me hacía enormemente feliz que, en las redes sociales, hubiera personas que ponían que les gustaban las ideas. Les comentaba que no necesitaba que hubiera 15.000 “me gusta” para que la publicación tuviera valor, sino que el hecho de que siete u ocho personas se hubieran interesado y les gustara, pues ya era mágico. Los seguidores están dando un apoyo público a las ideas de unos niños y niñas amantes de su mar, de su tierra y del medio ambiente, ¡grandioso!

Actualmente en las redes sociales creo que hay más de 2.000 seguidos en Facebook, en torno a 2.800 en Twitter y en Instagram supera los 1.300. En total son más de ¡SEIS MIL seguidores! Da un poco de vértigo, pero también es muy bonito ver que muchas de esas personas sonríen con publicaciones positivas y que también se enfadan contigo en otras más reivindicativas.

Cada vez están llegando más colegios e instituciones educativas que preguntan por el proyecto y eso es precioso, porque tienen ilusión por sumarse, aportar o poner algo parecido en marcha.

Para mí, como tutor, es imposible verlo con objetividad, porque estoy dentro y me absorbe. Sé que mis primeros alumnos y creadores del proyecto, saben que han hecho algo muy grande y se lo comentan a menudo en el Instituto o en su vecindario. Esta segunda promoción de alumnos ha empezado muy fuerte y ya tienen su semilla sembrada y lo están haciendo en los demás, así que fantástico por lo que representa.

¿Habéis aprendido algo participando en el proyecto COASTAL?

Cuando fuimos al CEBAS-CSIC, mis alumnos Lázaro, Laura e Iván pudieron exponer sus ideas ante adultos que además eran desconocidos. Creo que hacéis un gran trabajo y vuestras mesas de trabajo son heterogéneas y con agentes muy cualificados de cada uno de los sectores de trabajo, por lo que los resultados van a llegar y espero que se decidan a aplicarlos en el Mar Menor. Ha sido una participación genial para nosotros y personalmente me ha aportado distintas visiones de la relación entre el mundo rural y el entorno costero.

¿Qué mensaje te gustaría transmitirnos?

Creo que sois también imprescindibles como parte de la ciencia cualificada y también como creadores de pensamiento, como impulsores de este proyecto COASTAL.

La Región de Murcia es un lugar excepcional lleno de paisajes, costumbres y recursos, pero estamos haciendo un desgaste de la riqueza natural por el cortoplacismo imperante en las decisiones. Se construye o se cultiva al por mayor y no se reflexiona sobre si se va a vender la promoción de viviendas y la cosecha y luego encontramos urbanizaciones vacías y ocupadas en zonas de gran valor natural que han destrozado el suelo y también grandes terrenos de melonares o brócoli que no ha resultado rentable recoger y que se espigan o abandonan, habiendo consumido una gran cantidad de recursos.

Entre todos debemos ayudar a recuperar el Mar Menor mediante iniciativas constructivas y proactivas, sin ideología, sin favoritismos ni parcialidades.

Hay que perder el miedo a promover grandes proyectos ambiciosos pero sostenibles que se vayan instaurando con el tiempo, como es el caso de un Mar Menor sostenible y donde agricultura y actividades náuticas se den la mano con el ecoturismo y con servicios turísticos de calidad en una naturaleza conservada.

Francisco Ruiz Salmerón

Foto de portada: Lázaro, Iván y Laura.

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